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Enero del 2008
Una historia fuera de serie....

Les voy a contar una experiencia que tuve recientemente, que además de haber sido sorprendente para mí, me enseño a ser menos autosuficiente. Y digo que me enseñó. porque hasta ahora me jactaba de tener "un ojo detector"; es decir, intuía cuando una chica era lesbiana o por lo menos le atraían las mujeres.
El caso en concreto es que tengo una compañera de estudios, muy buena amiga y aficionada a la fotografía, pero a mí jamás me dio la impresión de tener inclinaciones sexuales hacia las mujeres.
En estos momentos tengo un "romance virtual" con una chica y nos intercambiamos mail fogosos y ardientes, en definitiva tenemos "sexo virtual", y ella se empeñó que debía enviarle fotos intimas mías y comenzó a enviarme fotos "tentadoras y adorables" de ella.
El problema era como hacía para tomarme fotos en esa misma tónica. Le di vueltas a la cabeza y de repente se me ocurrió hablarle a mi amiga de la Universidad y le pregunté si ella me las podía tomar "confidencialmente", sin explicarle para que las necesitaba. Ella se sorprendió, pero acepto de inmediato y nos pusimos de acuerdo para ese fin de semana en su casa.
El sábado me presenté en su apartamento, estaba sola, y nos encerramos en su cuarto. Colocó las luces, me peinó de manera sugestiva y comenzó la tarea.
Me tomó unas fotos del rostro, de cuerpo entero, de frente y de espalda. Luego me dijo que me quitara el suéter, y mientras lo hacía me fotografió. A continuación me quité la blusa y ella me tomó fotos en distintos planos, se me acercó y me quito el brasier, noté como cierto nerviosismo, las manos le temblaban, de hecho una vez que le cayó la cámara, con suerte sobre la cama. Luego me recostó de la pared y abrió el cierre de mi pantalón he hizo otras tomas, diciéndome que íbamos ha hacer varias bajando el pantalón poco a poco. Bajo un poco el pantalón de manera que se viera el blumer, pero en vez de bajarlo presionando por los costados, lo hizo de frente y al hacerlo su mano rozó (acarició) mi sexo y mis nalgas. Yo sentí una sensación agradable y placentera y me quedé quiera, sumisa y ella como que tomó confianza, por que a partir de ese momento cada vez que me ponía en una posición, prácticamente era una sutil caricia, de hecho cuando me puso en posición con el pantalón a medias piernas y mostrando las nalgas, al presionar para doblarme un poco, pego tanto su cuerpo al mió que pude sentir su sexo ardiente y palpitante sobre mi piel.
Luego me quitó el pantalón y quedé solo en blumers y me recostó en la cama y tomó varias fotos, acercándose para tomar un primer plano, en ese instante perdió el equilibrio (o simuló perderlo) y su rostro quedo sobre mi rostro y su mano sobre mi sexo y sentí un calido beso. No aguanté mas, puse mi brazo izquierdo en su espalda, para que no se pudiera mover, y con mi mano derecha me baje el blumer. Y paso lo que tenía que pasar. Me beso apasionadamente mientras acariciaba mi vagina, introdujo su lengua en mi boca. Gimió temblorosa y me dijo discúlpame, le conteste no tengo nada que disculparte me gustó mucho. Me besó y dijo, te deseo, siempre te he deseado, pero no sabía como decírtelo, me muero por hacer el amor contigo.
Lo demás no es necesario contarlo, todas saben lo que pasó, lo que si les puedo decir que es buenísima haciendo el amor.
Quedamos, ahora mas amigas que antes y con el compromiso de vernos íntimamente cuando lo deseemos. Quizá mas adelante podríamos llegar a concretar otra cosa.
La moraleja, es el refrán popular "en donde menos pienses salta la liebre" y para mi quedó como aprendizaje (además del agradable placer) que no me la se todas y que hay mujeres que son mas discretas que otras.
Aaah… Las fotos quedaron buenísimas.
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INTRODUCCIÓN:
Os proponemos como introducción la realización de un ejercicio:
Þ Escribe los nombres de cinco gays conocidos: ............ ............. .............. ............
Þ Escribe, ahora, los nombres de cinco lesbianas conocidas: ........... ............ ..............
Posiblemente no tengas dificultad en nombrar a cinco hombres homosexuales conocidos, pero si a la hora de mencionar a cinco mujeres lesbianas conocidas de las que se sepa con certeza que lo son.
En los últimos años la visibilidad gay se ha disparado; artistas, políticos, escritores, profesores y hasta algún militar han hecho pública su condición de homosexual. Los hombres gay existen y cada vez son más numerosas sus apariciones en el contexto público. En contrapartida, ¿qué pasa con las mujeres lesbianas? ¿Por qué se les ve y se habla menos de ellas?
Este cuaderno divulgativo trata de la invisibilidad de la mujer lesbiana en nuestra sociedad: ¿qué es eso de la invisibilidad?, ¿por qué persiste?, ¿que obstáculos plantea a la mujer lesbiana que quiere vivir como tal?,... esperamos que te resulte de interés.
LA INVISIBILIDAD LESBIANA
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la mujer lesbiana es el de su no existencia como tal. El ocultamiento y la no existencia son pautas que han marcado el
mundo homoerótico femenino a lo largo de la historia
Hasta donde somos capaces de entrar en la historia, ésta revela que ha existido un espeso silencio en torno al lesbianismo: es complicado y difícil encontrar datos y casos historiados sobre relaciones amorosas entre mujeres.
Históricamente costó mucho admitir que las mujeres pudieran sentirse realmente atraídas por otras mujeres. Lo normal era considerar que nada en una mujer podría despertar los deseos sexuales de otra. Y así, tanto en el derecho, como en la medicina y en la opinión pública en general se ignoraron las relaciones sexuales entre mujeres, algo que no ocurrió con las relaciones sexuales entre hombres. Por citar un ejemplo: Entre los cientos de casos de homosexualidad juzgados por tribunales laicos y eclesiásticos en la Edad media y en la Modernidad no se encuentran casi ninguno concerniente a relaciones sexuales entre mujeres
Como cuentan algunas historiadoras, no deja de ser curioso que se borrara de la conciencia colectiva un aspecto significativo de la sexualidad femenina. Entienden que no fue una cuestión de ignorancia, de falta de conocimiento de la existencia de mujeres lesbianas, sino que se trató, sobre todo, de una cuestión a la que no se quería dar crédito ¿Qué es lo que ha ocurrido para que históricamente la sociedad occidental haya construido una barrera impenetrable alrededor del lesbianismo'
Para contestar a esta cuestión hay que hacer referencia a una serie de concepciones acerca de la mujer como tal, la sexualidad en su conjunto y la femenina en particular, que han impedido que durante siglos se hable o se debata abiertamente sobre lesbianismo.
¿A qué ideas nos referimos?:
1. La mujer es de naturaleza inferior al hombre: hoy día puede que este pensamiento no se exprese de manera tan cruda, pero eso no quita el que haya provocado estructuras sociales y mentales que relegan a la mujer a un segundo plano respecto al hombre ó que consideran que lo femenino no tiene la trascendencia de lo masculino. Así, lo que ocurre entre las mujeres o en su mundo tiene menos importancia y no se concibe como algo serio. En consecuencia el lesbianismo ha carecido del reconocimiento que ha tenido la homosexualidad masculina. En las raras ocasiones en las que el lesbianismo se nombra en la historia de occidente, era considerado como un aprendijaze, una emulación de la sexualidad masculina, una frivolidad de jóvenes viudas y su práctica se consideraba un acto menos corrupto o grave que los actos homosexuales masculinos por lo que también estaba menos penalizado
2. La sexualidad debe seguir un modelo heterosexual, imponiéndose que sólo es normal que un chico esté con una chica y viceversa. Otras combinaciones como chica con chica ó chico con chico serán vistas como anormales.
3. La sexualidad gira en torno al hombre (androcentrismo), el único con derecho a la búsqueda del placer. La capacidad sexual autónoma de la mujer está tan constantemente puesta en entredicho que llega incluso a ser negada. La sexualidad femenina giraría alrededor de la del hombre lo que hace casi impensable la existencia del lesbianismo, ¿cómo una mujer puede sentirse atraída por otra?
4. El pene es lo importante. La famosa frase "¿qué hacen dos lesbianas juntas?" aparte de transmitir un claro prejuicio, resume a la perfección el pensamiento de muchos: si la relación entre dos mujeres carece de lo importante (el pene) entonces el lesbianismo no es una sexualidad completa; será como mucho el prolegómeno de algo hasta que lo importante aparezca. En menor medida que hace algunos años, todavía hoy estas ideas se combinan para relegar al lesbianismo a la invisibilidad. En la medida en que socialmente no se ha roto con la idea de la sexualidad heterosexual y androcéntrica, las mujeres lesbianas cuando buscan referentes, modelos, todavía se tienen que enfrentar a una imagen excesivamente masculina de la homosexualidad.
El lesbianismo es menos conocido, menos estudiado y se le sigue dando menos importancia que a la homosexualidad masculina Este hecho lleva en muchos casos a pensar que es más fácil ser lesbiana que gay, porque de alguna manera lo que no se conoce no existe y pasa más desapercibido, sin embargo por esto mismo muchas lesbianas se ven empujadas a hacer de su orientación sexual una práctica más oculta, a
vivirlo en secreto o de forma más privada que los gays.
En páginas siguientes abordamos tres facetas de la realidad lesbiana que se ven muy afectadas por la invisibilidad que rodea al lesbianismo: La autoestima, la maternidad y la ancianidad:
"Mamá-dos" es invisible
María era ya mayor cuando sus padres se divorciaron y su madre inició una relación homosexual. No fue fácil pero un día en un grupo de estudio en el instituto María dijo: "Soy una adolescente, me encanta jugar al fútbol y mi madre es lesbiana". Al finalizar la clase, otra chica se le acercó y le preguntó: "¿De verdad que tu madre es lesbiana? Mis madres son lesbianas y nunca se lo había contado a nadie".
Las lesbianas pueden y quieren tener hijos, de hecho amar a otra mujer no significa ser estéril o ser incapaz de criar y educar niños. Muchas mujeres homosexuales ya tienen hijos, bien adoptados, bien procedentes de convivencias anteriores o en régimen de acogida. A este respecto:
· La Ley que regula la adopción y la figura del acogimiento familiar (1987) no discrimina a los individuos por motivo de orientación sexual. Cualquier adulto a título individual, si cumple las condiciones de idoneidad, puede adoptar y acoger niños. El problema surge cuando una pareja homosexual quiere adoptar como tal. Esta posibilidad no se permite.
· La Ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida (1988) permite a las mujeres solas acceder a una inseminación.
Amparadas bajo estas leyes las mujeres lesbianas hace años que están adoptando niños, incluso se están otorgando niños "difíciles" en acogida a parejas formadas por mujeres.
Por otro lado, numerosas lesbianas están siendo inseminadas en clínicas especializadas sin ninguna complicación. Algunos expertos estiman que entre el 75% y el 80% de las mujeres solas y solteras que se inseminan con semen de donante anónimo son lesbianas que viven en pareja.
Se calcula que entre el 23% y el 50% de gays y lesbianas, sobre todo éstas, tienen hijos, los crían y forman con estos y con sus parejas familias basadas en el amor y el respeto.
De puertas para adentro no se diferencian de cualquier otra familia, de puertas para afuera los problemas y la discriminación social y legal marcan la diferencia: Son familias no visibles.
Para la ley el niño / a es sólo de la madre biológica o adoptiva, con todos los inconvenientes que esta situación genera y con la merma de derechos que acarrea para los hijos e hijas de parejas formadas por dos mujeres. Hay derechos sucesorios y
Económicos de todo tipo: herencias, seguros médicos, de accidente,... que éstos no pueden disfrutar en igualdad de condiciones con respecto a los hijos de parejas heterosexuales. Por ejemplo, en los casos de separación de quienes de hecho son sus madres, el niño / a no tienen reconocido su derecho a una pensión de manutención por parte de su madre no biológica, o en caso de fallecimiento de ésta, no se le tienen en cuenta derechos de herencia o el pago de indemnizaciones si el fallecimiento ocurriera por accidente.
La vida cotidiana de las parejas conformadas por mujeres resulta extraordinariamente complicada por el hecho de que para la Ley esta pareja no exista, por ejemplo, respecto a cualquier actividad cotidiana del niño: el colegio la asistencia médica, etc... Sólo la madre biológica o adoptiva puede tomar decisiones.
El niño / a no suele tener ningún refuerzo positivo, al contrario, tiene que pasar por estas situaciones que le recuerdan constantemente que su otra madre "no es nadie" para la Ley y tampoco para un sector de la sociedad: que su familia no es como las demás. En definitiva, afectiva y emocionalmente no está protegido por las normas.
El niño crece con dos madres a las que quiere por igual porque ambas le han criado y educado, sin embargo, si la Ley no reconoce el papel de la madre no biológica, los lazos afectivos y emocionales del niño / a con aquella podrían cortarse si la madre biológica muriera. Así pues, las leyes no protegen el bienestar psicológico del niño / a.
Si bien en la actualidad las leyes desasisten al niño /a cuando tiene dos madres, esta situación en un futuro va a cambiar.
Datos hay para ser optimistas:
· Cada vez hay más casos de parejas lesbianas que denuncian esta indefensión legal y que reclaman inscribir al hijo que tiene como hijo de ambas.
· Una parte considerable de nuestra sociedad acepta sin problemas la paternidad para parejas del mismo sexo.
· Políticamente se dan pasos importantes, por ejemplo, ya existe en Navarra una Ley Autonómica de Parejas de Hecho que reconoce la adopción para parejas formadas por el mismo sexo y los partidos políticos en su mayoría ya han incluido en sus proyectos la aprobación del matrimonio para homosexuales y lesbianas con los mismos beneficios y obligaciones que en el caso de los heterosexuales.
FORTALECER LA AUTOESTIMA
Todas las personas construimos nuestra sexualidad como respuesta a las definiciones culturales que nos rodean. Las mujeres lesbianas también
La autoestima es el aprecio, la consideración que una persona siente por si misma, condicionada por un conjunto de experiencias y prácticas de vida y está constituida por:
Þ Las creencias acerca de una misma
Þ Los pensamientos y los conocimientos
Þ Las dudas y las intuiciones.
Þ La interpretación de lo que nos ocurre y lo que hacemos que suceda
Þ Las emociones, los afectos y los deseos.
Todavía persisten mecanismos sociales que enfrentan a las mujeres lesbianas a una subvaloración inicial como mujer con los obstáculos que esto acarrea:
- Sentimientos de culpabilidad y deseo de legitimarse.
- Vivir con un secreto que excluye y provoca soledad.
- Tener mayores dificultades que los demás para hacer de su experiencia sexual algo positiva
Estos problemas, junto con el estigma y los prejuicios que rodean al lesbianismo, son la causa de que las mujeres lesbianas tengan que hacer un ejercicio muy laborioso para lograr una autoestima equilibrada.
Las consecuencias de una baja autoestima son:
- limitación de la capacidad de abrirse a los demás y por tanto reducción de la expresión de los deseos en general y de los sexuales en particular.
- merma de la capacidad de buscar soluciones, por tanto asunción menor de decisiones
- distorsión de la percepción y la capacidad para afrontar la experiencia sexual.
Igualmente una baja autoestima no propicia la habilidad necesaria para resolver los conflictos cotidianos sin ansiedad, sin actitudes defensivas y sin esos miedos que se van presentando por el hecho de tener una orientación homosexual no del todo asumida.
Conformadas como seres "para otros" las mujeres depositan la autoestima en "los otros" y en menor medida en sus capacidades. No es raro, por tanto, encontrar a muchas lesbianas con una baja estima de sí mismas.
¿Cómo se fortalece la autoestima?
- Al concretar los deseos y hacerlos posibles en libertad.
- Cuando se promueve el bienestar y se impulsa y mantiene el desarrollo personal.
- Al transformar las estructuras sociales, familiares e institucionales que tengan presente la diversidad de deseos sexuales y hagan posible desarrollarlos en igualdad de condiciones.
LESBIANAS MAYORES
¿Dónde están las lesbianas mayores?, si hay una etapa donde la invisibilidad hace mella es en la vejez. Parece que una mujer deja de desear a otra cuando se llega a cierta edad.
Nada más lejos de la realidad, no se deja de ser lesbiana porque se cumplan años, sino que es precisamente en la vejez cuando las discriminaciones y los obstáculos se agudizan.
Vivimos en una sociedad que hace de la juventud valor supremo y que relega a los ancianos / as a un segundo plano. Vivimos de espaldas a la vejez, no queriendo ver que ésta es inevitable y despojando a esta etapa de la vida de sus connotaciones positivas.
Respecto a las mujeres homosexuales ancianas de hoy, hay dos cuestiones que habría que tener en cuenta:
· Tuvieron que hacer frente a su homosexualidad en la época franquista, inmersas en una coyuntura social y política que perseguía y reprimía la homosexualidad y que daba a la mujer un papel sexual secundario y reproductor.
· Hoy en día se encuentran con un entorno homosexual que se mueve con otras claves y criterios diferentes a los que ellas tenían cuando empezaron a vivir su lesbianismo.
La época franquista supuso para estas mujeres vivir su homosexualidad en unas condiciones totalmente diferentes a las actuales, con mayores cuotas de miedo a la represión, más dificultades para reconocerse en si mismas y hacer realidad un deseo sexual invisible y negado.
Cuando algunas lo asumieron pasaron por una paradoja; por un lado vivieron una innegable discriminación pero, por otro, obtuvieron el beneficio que les daba la invisibilidad, que les permitirá vivir juntas y relacionarse entre ellas sin la presión social a la que se veían sometidos sus coetáneos gays. Son las grandes amigas a las que siempre se les ha visto vivir juntas.
Muchas de ellas aprovecharon la transición política y el cambio de actitudes en sexualidad para hacerse públicas o "salir del armario" y en la actualidad se enfrentan a la amenaza de que "el armario" vuelva a cerrar sus puertas con ellas dentro. Nuestra sociedad reconoce con dificultad la existencia de sexualidad entre personas mayores y si ésta es de carácter homosexual o lesbiano, no se menciona. De hecho ningún estudio sobre la vejez habla sobre la posible homosexualidad de ancianos / as.
Hoy día es difícil ser mayor. La soledad y la penuria económica son importantes problemas, a los que se le une la ausencia de regulación jurídica en las parejas del mismo sexo y el no reconocimiento de esta realidad por los servicios de asistencia a los mayores.
Los cambios sociales en las formas de vivir hoy la homosexualidad, esto es, de manera más pública y abierta y con una mayor aceptación colectiva, pueden ser difíciles de asimilar por parte de quienes se han acostumbrado a vivir toda su vida en el secreto y la negación de si mismas.
El colectivo homosexual es aparentemente joven y hostil a la vejez. Los recursos y espacios de socialización para este grupo han sido diseñados sobre todo para su gente joven, por tanto no es de extrañar que el acceso de personas mayores a los mismos se vea mermado y que éstas encuentren complicado su uso. Es evidente que hacen falta espacios colectivos más ajustados a los intereses y expectativas de lesbianas y gays ancianos.
Ante todo este cúmulo de complicaciones sería lógico pensar que las lesbianas maduras ya han perdido su tren porque sencillamente a su edad ya no merece la pena la búsqueda de una sexualidad satisfactoria. TODO LO CONTRARIO. La calidad de vida de las mujeres ha mejorado sensiblemente y son muchas las que alcanzan la vejez en inmejorables condiciones físicas y mentales. Todavía hay mucho tiempo por delante y mucha vida sexual activa también. La sexualidad no es sólo para el disfrute de jóvenes y adultos, sino que nos acompaña toda la vida, por eso es importante buscar, utilizar, y hacer posible todo lo que facilite y potencie nuestro bienestar.
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Riesgos de salud en las mujeres lesbianas
Según los especialistas, las mujeres lesbianas parecen tener un riesgo más alto de sufrir ciertas enfermedades que sus pares heterosexuales...
Entre estas enfermedades se destacan los tumores de pecho y ováricos así como las enfermedades cardíacas, pero las lesbianas también tienen un mayor riesgo de sufrir otros problemas de salud,
en parte porque visitan a sus doctores con menor frecuencia que otras mujeres, y porque además existen algunos factores que pueden ser más comunes entre las lesbianas, como por ejemplo:
1. Nunca dar a luz (lo que se asocia con un riesgo más alto de sufrir cáncer de pecho)
2. La obesidad
3. El consumo de alcohol y tabaco
4. Las tensiones relacionadas con los problemas sociales que les acarrea su homosexualidad
5. Falsas ideas sobre el riesgo de sufrir ciertos problemas de salud, como por ejemplo que ellas no necesitan de exámenes regulares de Papanicolau
Tomado de: www.enplenitud.com
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Mi madre era una persona muy dada a los refranes, decía que el refrán era producto de la sabiduría popular y encerraba verdad y ejemplos. Hoy la comprendo mas que nunca, por que en una experiencia reciente se han hecho realidad dos de ellas: "No te metas a bruja si no conoces las hierbas" y "El que se mete a redentor termina crucificado"
El caso es que al grupo siempre llegan mail de chicas con problemas, los típicos problemas de nuestra preferencia sexual: La mujer que esta insegura de ser o no lesbiana. El típico caso de la mujer heterosexual, casada o con novio que empieza a darse cuenta que le gustan las mujeres, etc. Y tres chicas del grupo y yo decidimos empezar una "cruzada" de ayudarlas y orientarlas, con nuestra humilde experiencia.
Cierto es que hemos obtenido grandes logros: Algunas de las que hemos orientado se dieron cuenta que no eran lesbianas, sino que lo hacían por curiosidad u ociosidad. Otras por el contrario se descubrieron así mismas y asumieron plenamente su sexualidad. Hemos unido a chicas que ahora viven un feliz romance con su pareja femenina, en ese aspecto estamos muy contentas.
Pero también nos hemos llevado grandes chascos y fracasos, sobre todo yo. Posiblemente por tratar de experimentar alternativas que no dominamos muy bien, el caso especifico el sexo virtual.
A mí en particular me sucedieron tres casos que me han conmovido y dolido sobre manera y estos son los siguientes: (Del menos a más grave)
1.- El típico caso de la no iniciada que acepta comenzar una "terapia" de amor virtual y cuando esta comienza a profundizarse, las invade el miedo, el terror o la inseguridad y manifiestan su decisión de no continuar. En este caso se puede llegar a una conclusión entre ambas. En mi caso estuve orientado a una chica de 18 años, muy habida de conocer mas y mas detalles y de repente la embargo el clásico miedo y ya no supe mas de ella. No contestaba mis mail y finalmente bloqueo mi dirección. Y me queda la duda ¿La oriente o agrave mas sus problemas?
2.- El que no desearía volver a vivir. Es el caso de una mujer de más de treinta años con la que acordé una práctica de amor virtual para ayudarla a salir de un problema sentimental reciente.
Todo comenzó muy bien, construimos una fantasía con intercambio de fotografías y todo. Incluía el cortejo, proposiciones y situaciones sexuales concretas. Pero poco a poco se fue complicado, ya que me involucre sentimentalmente. Se invirtieron los roles ella me fue enamorando y seduciendo, hasta el punto de tener sueños eróticos casi reales. Cuando trate, muy sutilmente, de llevar la relación a su plano original, mi amiga estallo en una crisis de celos e histeria, de reclamos de infidelidad, en "tú te has burlado de mí", etc. Trate de calmar la situación y término en un rompimiento definitivo. Mi fracaso es evidente.
3.- El último, y el que me llevó a tomar la decisión de no continuar con este experimento de amor virtual, es el que más me ha dolido y decepcionado.
Comenzó con un mail donde nuestra amiga narraba que era una mujer heterosexual, casada pero insatisfecha y sexualmente infeliz. Agravando su situación la percepción que tenía atracción por las mujeres.
Al principio le propuse intentar una "aventura" con una chica, pero esta idea le daba miedo y no sabía como poder hacerlo.
Surgió entonces la idea del amor virtual, pero con la experiencia narrada en el segundo caso, consideré necesario fijar "las reglas del juego" y antes de comenzar intercambiamos dos mail aclarando reiteradamente que se trataba de un fantasía y un ejercicio de imaginación que le iba a permita en el futuro abordar una situación real con una chica.
Comenzó el primer mail en donde se suponía que eran dos chicas que se enamoraban, se seducían y finalmente hacían el amor. Cometí mi primer error cuando envié mi fotografía (la de ella jamás la recibí) La cosa marchaba bien, primero hermosas palabras de amor, luego fogosas declaraciones, envió de videos de fogosos besos entre mujeres y finalmente las apasionadas escenas de amor.
Cometí mi segundo error, cuando quise hacer más erótica la situación. Yo no tengo fotos mías de desnudos y mucho menos las iba a poner a disposición de quien no fuese mi legitima pareja, y por eso escribí esta frase "mi amor disculpa la foto que te envié no es mía, adjunto te mando mis verdaderas fotos" Y le envié una foto, tipo carnet, de una preciosa chica y otra de la misma chica completamente desnuda en la cama (una actitud tierna y agradable, nada pornográfico)
¡Sorpesa! La tímida y confundida chica parece que ya había recorrido todas las páginas de "chica busca chica" y pornográficas de Internet, por que a vuelta de correo me envió una "descarga" de insultos que me hizo sentir como una ramera de quinta categoría. Pero lo más sorprendente es que me envió el nombre de la modelo de las fotos que yo les había mandado.
Me embargó una mezcla de rabia y de tristeza y me brotaron las lágrimas y recordé "el que se mete a redentor termina crucificado".
¿Quién engaño a quién? Por lo que a mi respecta a partir de hoy, nada de sexo virtual.
Me gustarían sus comentarios acerca de esta experiencia. Al final de la página hay un link "comentarios", úsalo por favor
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MASTURBACIÓN, SOLUCIÓN A PROBLEMAS
DE SEXUALIDAD FEMENINA
por
Regina Reyna
Regina Reyna
Regina Reyna
Tomado de http://www.saludymedicinas.com.mx/
Remotamente alejada de ser una práctica sexual vergonzosa, como todavía es considerada por muchas personas, la masturbación es hoy parte de ciertas terapias prescritas por los sexólogos, ya que ayuda a la mujer a conocer su sexualidad, e incluso a superar problemas de frigidez o anorgasmia.
Lejos han quedado aquellos tiempos en los que se decía que la autocomplacencia provocaba enfermedades nerviosas, tuberculosis, esterilidad, locura o ceguera; por el contrario, en la actualidad está científicamente demostrado que la masturbación es algo natural y muy recomendable, ya que cada orgasmo reduce estrés y ansiedad, pues el cuerpo libera endorfinas, hormonas que contribuyen a la relajación.
Particularmente cuando la mujer se masturba disminuye las molestias menstruales y combate la sequedad vaginal en la etapa del climaterio (se inicia con la última menstruación -menopausia- y con ella se da fin a la etapa reproductiva de la mujer y a la generación de hormonas llamadas estrógenos; son comunes síntomas como sudoración excesiva, oleadas de calor repentinas (bochornos), fatiga, depresión frecuente, así como carácter irritable y ansioso). Además, juega papel muy importante en la corrección de determinadas disfunciones sexuales, como frigidez (falta de apetito sexual).
En efecto, los sexólogos recomiendan para las féminas que tienen dificultades para alcanzar un orgasmo que exploren su propio cuerpo, que descubran qué cosas les dan más placer y que lo disfruten mediante la masturbación. El siguiente paso es compartir con la pareja esas zonas erógenas descubiertas para que la contraparte sepa donde tocar y cómo hacerlo, y de esa forma disfrutar plenamente la relación sexual.
¿Cómo?
El número de mujeres que se masturban es más alto de lo que usted y yo imaginamos, y para llevarlo a cabo se acarician, frotan o presionan los órganos genitales y el clítoris acostadas, sentadas o de pie; otras prefieren la estimulación indirecta, acariciando el monte de Venus, los labios vaginales, o presionando sobre la zona; incluso, introduciendo un dedo en su vulva.
Los mismos sexólogos sugieren que el clítoris se acaricie de arriba hacia abajo, de adelante a atrás o mediante movimientos circulares suaves, siguiendo presión y ritmo que la sensibilidad permita. Lo indicado es comenzar lentamente para después ir más rápido y con mayor presión, comprobando qué es lo que más le gusta o lo que le molesta.
Hay que acotar que muchas mujeres mantienen el mismo ritmo hasta que llegan al orgasmo y otras se detienen poco antes de llegar al clímax para volver a comenzar. Relatan que lo consiguen cuando al sentir que están a punto de llegar al clímax, pegan los talones y aprietan las nalgas para que la presión sobre el ano sea mayor, o bien contraen y relajan alternativamente los músculos de la vagina y el trasero para jugar con la intensidad y aumentar el placer.
Realizarlo de esta manera no tiene la finalidad de llegar al orgasmo sino saber controlarlo, consiguiendo alargar el acto cuanto se pueda, interrumpiendo las caricias en el momento preorgásmico y volviendo a empezar.
Indicación similar se sugiere al hombre que presenta eyaculación precoz, es decir, masturbarse, y al sentir que el orgasmo está cerca disminuir el ritmo o cortar de tajo y volver a autoestimularse, pues con esta medida es posible llegar a dominar la respuesta orgásmica.
Retomando la autosatisfacción femenina, es importante recordar que estimular de manera continua el clítoris puede ser doloroso, por lo que se deben alternar las caricias con otras zonas, o bien se puede probar con tela o tejido entre los dedos y el diminuto órgano.
Algunas mujeres disfrutan al introducirse el dedo medio en la vagina, mientras que con los otros continúan estimulando los órganos sexuales por fuera. Tenga en mente que el clítoris tiene un lado que normalmente es más sensible que el otro, el cual puede aprovechar frotándolo por más tiempo.
Otra forma de sentir placer es poner el clítoris entre los dedos índice y pulgar, friccionando de un lado hacia el otro, utilizando lubricante, y, si puede, introduciendo un dildo (juguete sexual) en la vagina.
Las secreciones vaginales ayudan a acariciar el clítoris y los labios más fácilmente, pero también puede recurrirse al empleo de cremas lubricantes suaves (a base de agua) o, simplemente, mojarse el dedo con saliva.
¡Más intenso!
Las fantasías sexuales pueden jugar un papel muy importante en la masturbación; por ejemplo, reviva una escena ardiente con su pareja, imagine que hace el amor con un desconocido o recuerde la imagen de una película erótica, trucos que tienen la finalidad de excitarse antes y durante la masturbación.
Para llegar al orgasmo mediante la masturbación puede llevarle unos cuantos minutos o prolongarse por mucho tiempo, lo cual dependerá del humor, estado físico (cansancio o estrés) y grado de excitación.
Una sugerencia más: el masaje en la ducha, es decir, dirija la regadera de mano o "de teléfono" directamente a donde inicia la vagina y luego al pubis, rozando el clítoris en cada pasada. Con la mano que mantiene libre, ajuste la temperatura y presión del agua para mayor variedad de sensaciones; evite los chorros fuertes dentro de la vagina, ya que pueden causar resequedad.
Asimismo, durante el baño puede recurrir a otra variante: recuéstese en la tina y con las piernas extendidas ubíquese bajo la regadera fija o el grifo, el cual es más fácil de regular en intensidad y temperatura.
Una vez en la cama, haga un nudo en un extremo de la almohada y frótelo contra su clítoris. Puede hacer lo mismo utilizando los famosos vibradores, ya sean eléctricos o de baterías, los cuales incluso se emplean para estímulo vaginal o anal. Con el mismo aparato puede probar la penetración vaginal, tocando el clítoris ocasionalmente, mientras con la mano libre aprieta sus pezones.
Igualmente estimulantes resultan los llamados dildos o juguetes sexuales, los cuales pueden usarse en tantas posiciones como la imaginación lo permita. El empleo de éstos puede contribuir a mejorar la salud sexual, particularmente en las mujeres que por efecto del climaterio sufren adelgazamiento de las paredes de la vagina, pues se sabe que fortalecen los músculos de esta zona y relajan la tensión de los tejidos, con lo cual se contrarresta la vaginitis, condición en la que los músculos de esta parte de los genitales externos se tensan a tal grado que provocan dolor durante el coito.
Procure que tanto vibradores como dildos sean fabricados con material que garanticen que no se rompen fácilmente; los elaborados a partir de silicón son los más recomendables, pero también los más caros, sobre todo por ser un material flexible y no poroso que permite mejor limpieza. Para el uso de ambos aparatos resultan indispensables los lubricantes para evitar lesiones y extremar la higiene como medida preventiva de infecciones en la zona.
Sexólogos investigadores han hecho evidente que insertando un vibrador o dildo en la vagina se puede estimular el punto G, el cual ha sido previamente localizado con los dedos y después excitado con el empleo de los juguetes sexuales referidos.
Las sex shops (tiendas de objetos sexuales) ofrecen las llamadas bolas chinas o ben wa, que son fabricadas con metales muy livianos (como el acero quirúrgico) y de tamaño menor a una pelota de golf. La mujer las inserta en la vagina, en cuyo interior dan vueltas tras estímulos de los músculos de la zona, por ejemplo al caminar, produciendo sensaciones eróticas; muchas mujeres intensifican la sensación al introducir también los dedos, dildos o vibradores teniendo las esferas dentro.
Existe otra variante del mismo producto, que consiste en dos o más bolas unidas por una cuerda y que son introducidas en vagina o ano -después de ser lubricados-, dejando el extremo del cordón fuera. La intención es que al estar cerca del orgasmo se jale suavemente la cuerda y salga una por una las esferas, lo que incrementa el placer.
Hay quien asegura que entre 70 y 80% de las mujeres se masturba hasta lograr el orgasmo alguna vez en su vida, y que hay otras que no lo han hecho nunca. Muchas de quienes lo han intentado empiezan aproximadamente a los 20 años, o cuando ya han tendido relaciones sexuales, llegando incluso a combinarlas descubriendo nuevas formas de excitarse y de experimentar orgasmos múltiples.
La masturbación es una experiencia muy personal y privada, y muchas veces resulta tanto o más gratificante que una relación sexual plena; téngalo en consideración.
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Antes que nada quiero decir que soy feliz de ahora saberme que soy lesbiana, y soy dichosa de saber que fui tu mujer, la mujer más divina del mundo.
Yo siempre desde adolescente me masturbaba pensando en una mujer sin rostro pero siempre una mujer, y en algún momento de mi vida me enamore de mi mejor amiga, sin ser jamás correspondida, la ame en silencio por mucho tiempo... después en mi búsqueda interna de mi verdadera sexualidad , yo siempre entraba al Internet a los chat de lesbianas buscaba algo dentro de mí que sabia que era el amor de una mujer lo que yo necesitaba, pues en una ocasión mantuve un romance efímero con una mujer a la cual jamás conocí personalmente, pero me agradaba sentirme deseada por otra mujer, y un buen día entre al chat y vi un perfil de una mujer muy linda muy sonriente y yo le hable, y ahí empezamos a platicar, nos gustaba la amistad que manteníamos, nos entendíamos muy bien. Ella tenia problemas con su pareja, yo no tenia pareja, y ella me daba consejos de como conseguir una, hasta que llego el gran dia, yo le comente que me había masturbado como a las 5 de la mañana que había sentido muy rico, y me pregunta ella. ¿En quien pensabas?. Le dije en ti, ella se sorprendió muchísimo, por mi respuesta, y pasaron después de eso algunos días, hasta que un gran día descubrimos cuanto nos amábamos, lo que nos deseábamos y necesitábamos vernos, porque ya no podíamos estar separadas un minuto mas, entonces planeamos el gran encuentro.. Yo fui a la ciudad donde ella vive ahora... porque vivimos en ciudades distintas, y cuando llegue al aeropuerto estaba ella ahí, tan bella, esperándome, cabe señalar que el avión tenia casi 2 hrs. Y medio de retraso. Pero mi Diosa estaba ahí esperando por mí, yo entre a la sala donde esta la gente esperando a los que bajan del avión había un tumulto de gente, yo la buscaba entre el gentío, no sabia como reconocerla a pesar de haberla visto tantas veces por la web cam y en fotos. Entonces vi que al fondo de esta ella, con una sonrisa linda que supe que era para mí, en ese momento supe que esa era mi amada, ella se acerco a mí y me dio un beso en los labios un beso que me sorprendió muchísimo pues era la primera vez que los labios de una mujer se posaban sobre los míos, después nos fuimos al hotel donde yo me hospedaría, ella traía consigo su maleta y yo la mía pues habíamos planeado permanecer toda la semana juntas en el hotel sin separarnos un solo instante y así lo hicimos, ella arreglo las cosas en su casa para poder estar a mi lado toda la semana. Pues acto seguido salimos del aeropuerto y subimos a un taxi, fue un trayecto maravilloso, yo me sentí dichosa de poder estar a su lado, por fin tenia a mi Diosa a mi lado, por fin podía tocar su piel, oler sus cabellos, en ese momento al estar dentro ya del taxi me tomo la mano, mi corazón dio un vuelco porque mis manos son muy calientes y me daba pena que las tocara, sus manos estaban frías a mi me agradó muchísimo sus manos frías entre las mías, pero aun así las retire de sus manos...ella me pregunto porque lo hacia y le dije están muy calientes, ella solo sonreía, mirándome a los ojos, ella me preguntaba si me gustaba la ciudad, a mi me gustaba mas que la ciudad, era el momento de recorrerla a su lado, finalmente llegamos al hotel, nos registramos nos dieron una habitación como yo la quería en un piso muy alto en el piso numero 18. la habitación 1817, yo quería tener su ciudad a nuestros pies, siendo testigo de la gran entrega del amor que nos unía, me gusto tanto escucharla hablar en otro idioma, me gustaba me sentía una vez mas tan orgullosa de ella... pues llego el momento deseado, entramos a nuestra habitación, ella me dijo, pasa estas en tu casa. Nos reímos las 2, en ese momento me sentí tan dichosa que ahora daría lo que tengo por volver a vivir ese momento, entonces dejamos nuestro equipaje, y yo me dirigí a la ventana a una gran ventana de cristal y vi como la noche caía y la ciudad, su ciudad a nuestros pies, en ese momento ella me tomo de la mano y se me paro frente a mi, dándome un gran beso el cual me dejo mas sorprendida y satisfecha que el primero, sentí que en ese momento me entregaba a su amor por completo, entonces nos separamos mirándonos a los ojos con una gran sonrisa de satisfacción por el hecho de poder sentirnos tan cerca, entonces para romper la tensión del momento nos fuimos hacia nuestro equipaje y nos entregamos los regalos mutuamente. Fue un momento muy lindo, muy emocionante, lleno de alegría para las 2, entonces ya estaba yo cansada del viaje y me recosté sobre la gran cama, la cual seria testigo de todo el amor que nos entregaríamos ahí, entonces ella vino a mi se recostó completamente sobre mí, sentí como su sexo se pagaba mi cuerpo y me gusto tanto esa sensación y en ese instante volvió a besarme con un beso largo y tan apasionado, en ese instante le dije que me bañaría pues estaba deseando ya meterme a la cama, cansada del viaje tan largo y deseosa de estar con ella entre esas sabanas blancas, entonces me metí a darme un baño rico, y salí vestida con un pants negro, ella me dijo como sabias que me gusta lo negro. Yo solo me sonreí. Me peine y me perfume y vine hacia ella y la abrace por la espalda ella me volteo y me beso una vez mas, me enloquecía sentir sus labios en los míos, entonces mi Diosa me dijo se bañaría también. Yo estaba metida ya en la cama y al llegar casi a la puerta del baño ella volteo y me dijo sonriendo cuando regrese quiero verte desnuda, yo me sorprendí con su petición pero más me sorprendí que yo lo hiciera, me sentía en ese momento que entre ella y yo no había nada que no conociéramos una de la otra como si toda una vida hubiésemos estado juntas, en ese momento ella salió del baño radiante se veía como una reina, salió vestida con su pijama azul celeste, y vino a mi lado se acostó junto a mi. Y empezó a besarme con una pasión como jamás nadie me besó, sentí sus besos tan míos, no me fueron extraños eran los besos que sin conocer ya conocía su sabor. Esa fue una noche divina de entrega total. Por vez primera estaba entre los brazos de una mujer ahora era ya mi mujer, la mujer que tanto he amado, los días que siguieron han sido los más maravillosos de mi vida. Unos días que jamás olvidaré mientras vida tenga. La última noche que pasamos juntas fue tan bella, llena de amor un amor tan limpio, tan puro, tan diáfano, amándonos solo con la mirada, mis ojos estaban llenos de lagrimas de solo saber, presentir, que jamás volvería a verme es sus ojos, esos ojos que durante una semana me veían llenos de amor y ternura, sus ojos color miel, que tanto amo, le escribí una carta llena de mi amor por ella, voltee y la miré mientras escribía tratando de grabar su imagen en mi cerebro, una imagen que no quisiera jamás se borrara de mi mente, ella solo me miraba, no hablaba, me dormí esa ultima noche entre sollozos, cobijada entre sus brazos, esos brazos que no volverían a cobijarme más nunca, el despertar fue tan triste porque sabia que no despertaría más a su lado, fue un día tan triste verla como se vestía, y arreglaba sus cosas para por fin separarse de mi lado, llego el momento y ella solo me abrazaba y me trataba de Consolar diciéndome que solo un tiempo estaríamos separadas, palabras que no traían consuelo a mi corazón tan lleno de amor por ella, finalmente me levante de la cama y me pidió que la acompañara hasta el elevador, no quería yo hacerlo prefería no verla partir pero accediendo a su petición lo hice, caminé de su mano ese pasillo del hotel que tantas veces lo caminamos juntas riéndonos llenas de amor, ahora era diferente era un camino que se me hizo tan corto, estábamos frente el elevador más pronto que lo que deseábamos las dos, la vi subir y cuando se cerró esa maldita puerta sentí como mi corazón se desgarraba del dolor de perderla para siempre, de no volver a mirarme en sus ojos, no escuchar mas nunca su voz, hablándome al oído, de no volver a sentir sus besos, esos besos que me habían dado la vida, porque entre sus brazos empecé a vivir, me quede tan sola, tan triste llorando como cuando un amor muere, sabiendo que no volvería a estrecharla jamás entre mis brazos, me quede mirando por la ventana y ella jamás apareció, pues había tomado un camino diferente, del que yo esperaba... quería verla por última vez y ni ese privilegio me fue concedido, salí del hotel dos horas después de ese hotel que había sido el mejor testigo del amor que había yo entregado ahí, llegue al aeropuerto sola sin ella a mi lado, al elevarse el avión fue un momento tan triste, voltee y vi su ciudad mientras el avión se alejaba, una ciudad que no volvería a verla, una ciudad que había sido testigo de cuán feliz yo había sido. Llegué a mi casa a mi realidad, llegué tan sola me faltaba el aire, me faltaba ella a mi lado, pasaron los días, los meses, y aún sigo sin ella, extrañándola, como el primer día que nos separamos, pasaron muchas cosas en estos casi 6 meses desde el día que nos separamos, los cuales cada vez nos unían y nos separaban mas y más, ella sigue aún con su vida con la misma mujer con quien yo la conocí, yo sigo sola, esperando, esperando. Tal vez esperando algo que sé que no tendré pero la esperanza de volver a verme en sus ojos me mantiene viva. Mi amor ojalá y un día la vida nos dé la oportunidad de volver a vernos, tal vez sea en circunstancias muy diferentes, pero la vida es así y si la vida misma me pidiera para volver a estar a tu lado la vida misma la entregaría por el solo placer de volver estar junto a ti.
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